
Cuesta menos que el asfalto caliente.
Se aplica en frío, a temperatura ambiente — sin quemadores, sin planta de calentamiento. Puedes instalarlo con lluvia o clima frío, cuando el asfalto caliente no se puede trabajar.
No se daña almacenado. Cómpralo cuando quieras, guárdalo el tiempo que necesites, y úsalo cuando la obra esté lista — sin fecha de vencimiento como el caliente.
Cumple con la normatividad INVIAS — no es un material informal. Si quieres el detalle técnico completo, pregúntanos.
Listo para aplicar. Entregas a Bogotá y la Sabana.

Ven a recogerlo a nuestra planta en Mondoñedo, o te lo llevamos hasta la obra. Te asesoramos en el uso, para que lo extiendas y compactes bien con tu propio equipo.
Nosotros llevamos el material y lo instalamos — extendido y compactado incluido. Tú solo recibes la vía lista.
Reemplaza el asfalto caliente en vías terciarias y secundarias. Se extiende con finisher o motoniveladora, se compacta en frío y funciona bajo lluvia. No espera al clima.



Se mezcla con el material existente de la vía, sin excavar ni reemplazar el suelo. La motoniveladora escarifica, incorpora el asfalto en frío y homogeniza en sitio. Los suelos arcillosos ganan resistencia y pierden plasticidad.

El asfalto en frío se lleva listo en bolsas o a granel. Se vierte en el bache, se compacta con placa vibradora de mano y queda listo para el tráfico. Sin temperatura, sin maquinaria pesada, sin esperar clima seco.
La ventaja clave: el material se guarda en bodega por meses sin vencerse. Las alcaldías y contratistas pueden tener stock y tapar baches apenas aparecen.



No es un producto fabricado. Es una roca impregnada de petróleo, refinado naturalmente durante miles de años. Se extrae directo de nuestra mina, con entre 10% y 13% de betún natural: propiedades asfálticas reales, sin procesos industriales ni planta caliente.
