Comprar un título, venderlo, cederlo o renovar su vigencia no se hace con un apretón de manos: pasa por la autoridad. Hacerlo mal puede salir muy caro.
Necesito orientaciónLa cesión es transferir un título (o una parte) a otra persona o empresa. La prórroga es renovar su vigencia cuando se acerca el vencimiento. Ambas requieren trámite y aprobación de la autoridad.
En una cesión, la autoridad verifica que quien recibe el título cumpla los requisitos. La prórroga debe pedirse a tiempo, antes del vencimiento, siguiendo el procedimiento.
Comprar un título sin verificar bien su estado (deudas, obligaciones pendientes, líos) es un error costoso. Y no pedir la prórroga a tiempo puede hacerte perder el derecho. Verificar antes de firmar es clave.
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